
La Pedrera
Júlia Caixeta, 2026
Acrílico sobre fotografía · 50 × 60 cm
La imagen retrata la Casa Milà (La Pedrera), en Barcelona, una de las obras más emblemáticas de Antoni Gaudí. Su arquitectura rompe con la rigidez y se entrega al movimiento: líneas onduladas que rechazan la linealidad y acogen el flujo. Al destacar esas curvas, la obra llama la atención sobre aquello que también se revela en la vida: los caminos no son rectos. Se doblan, contornean, desaceleran, recomienzan. Hay una belleza en lo que no es previsible. El recorrido curvo no es desvío, sino formación. Es en ese movimiento orgánico donde nos encontramos, nos reorganizamos y seguimos. Aun sin líneas exactas, existe dirección.
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