Dermatologia ·
Várices y arañitas: causas, síntomas y tratamientos
Una guía directa sobre la enfermedad venosa de las piernas, de la arañita fina que molesta en verano a la vena que duele: por qué aparecen, cómo se clasifican, qué ayuda de verdad y qué tratamientos existen para cada grado.
Por Dr. Pablo Ifrán · Médico estético · Posgrado en Dermatología · 9 min de lectura

Publiqué este texto por primera vez en 2022, en mi sitio en Montevideo, porque era una de las preguntas más frecuentes en el consultorio: qué son las várices, por qué aparecen y qué se puede hacer. Cuatro años después, con las guías europeas y americanas actualizadas y Arco funcionando en Goiânia, valía la pena reescribirlo para quienes nos leen acá.
Las várices son venas de las piernas que se dilataron y se volvieron tortuosas porque la sangre, que debería subir de vuelta al corazón, se queda estancada en ellas. Las arañitas rojas o violáceas que aparecen en muslos y pantorrillas son el grado más leve de la misma historia. En mucha gente el problema es solo estético. En otras, viene con pesadez, cansancio, dolor, hinchazón y, en los casos más avanzados, cambios en la piel y heridas.
La buena noticia es que hoy existe tratamiento eficaz para cada grado. La condición es diagnosticar bien antes de tratar.
La arañita y la várice grande son el mismo mecanismo en escalas distintas. Lo que cambia es quién trata y cómo.
Por qué aparecen
Dentro de las venas de las piernas hay válvulas, pequeñas compuertas que se abren cuando la sangre sube y se cierran para que no baje. Cuando esas válvulas fallan, la sangre refluye y se acumula. La vena, que no está hecha para soportar esa presión, se dilata. Ese es el mecanismo de la insuficiencia venosa crónica, y es el mismo tanto para la arañita de medio milímetro como para la vena safena.
La predisposición es en gran parte hereditaria: tener padre o madre con várices aumenta mucho la probabilidad. Sobre esa base, algunos factores empujan: pasar muchas horas de pie o sentado sin mover las piernas, sedentarismo, exceso de peso, embarazos y hormonas femeninas, lo que explica por qué las mujeres son más afectadas. La edad suma, porque las válvulas y la pared de las venas pierden calidad con el tiempo.
Venas dilatadas por reflujo también existen en otros lugares, como las hemorroides, el varicocele y las várices del esófago. Este texto trata de las piernas.
Los grados: de la telangiectasia a la úlcera
La medicina clasifica la enfermedad venosa con la escala CEAP, revisada en 2020, que va de C0 a C6. Traducida a lo que se ve en la pierna:
- Telangiectasias, las arañitas: vasos de menos de 1 milímetro, rojos o violáceos, en forma de red o de estrella. Rara vez dan síntomas. Es el grado C1.
- Venas reticulares: venas azuladas de 1 a 3 milímetros, visibles bajo la piel, muchas veces alimentando a las arañitas. También C1. Pueden dar sensación de pesadez y cansancio.
- Várices: venas de 3 milímetros o más, dilatadas y tortuosas, palpables. Grado C2. Acá suelen aparecer los síntomas: dolor, pesadez, calambres nocturnos, hormigueo.
- Edema, la hinchazón de tobillos y pies al final del día: C3.
- Cambios en la piel: manchas oscuras, endurecimiento, eccema, y la corona de arañitas alrededor del tobillo. C4.
- Úlcera venosa cicatrizada (C5) o activa (C6), el grado más grave, con riesgo de infección.
La clasificación importa porque define quién trata. C1 es, en gran parte, un problema dermatológico y estético. A partir de C2, y siempre que hay síntomas, el cirujano vascular o flebólogo entra en la conversación, con estudio de imagen.
Síntomas que merecen atención
- Pesadez y cansancio en las piernas, peor al final del día y con el calor.
- Dolor a lo largo de una vena visible.
- Calambres nocturnos y hormigueo.
- Hinchazón de pies y tobillos.
- Oscurecimiento o endurecimiento de la piel cerca del tobillo.
- Una vena que de repente quedó dura, caliente y dolorosa: puede ser una tromboflebitis y pide evaluación el mismo día.
- Herida cerca del tobillo que no cicatriza.
El diagnóstico: mirar y ecodoppler
El primer examen es clínico, con la persona de pie: dónde están los vasos, de qué calibre, de qué color, si hay hinchazón o cambios en la piel. Para arañitas aisladas, sin síntomas y sin venas mayores cerca, eso suele bastar para decidir el tratamiento estético.
Cuando hay várices de verdad, síntomas, hinchazón, cambios en la piel, antecedentes de trombosis o un tratamiento anterior que no funcionó, el estudio que define el mapa es el ecodoppler venoso. Muestra dónde está el reflujo y si las venas profundas están bien. Las guías europeas de 2022 y americanas de 2023 son unánimes: ningún tratamiento de várices debe planificarse sin él. Tratar una arañita alimentada por una vena reticular o por una safena insuficiente es secar hielo: vuelve.
Lo que ayuda de verdad en el día a día
Las medidas generales no eliminan várices, pero alivian síntomas y reducen la progresión. Valen para todos los grados:
- Mover las piernas. Caminar, pedalear, nadar, subir escaleras: la musculatura de la pantorrilla es la bomba que devuelve la sangre al corazón.
- No pasar muchas horas de pie o sentado sin pausa. Si el trabajo lo exige, alternar posiciones y elevar las piernas al descansar.
- Mantener un peso saludable. El exceso de peso comprime el retorno venoso y se asocia al sedentarismo.
- Medias de compresión graduada, cuando están indicadas. Alivian pesadez, dolor e hinchazón. No hacen desaparecer la várice, y no reemplazan el tratamiento cuando está indicado.
- Evitar ropa muy ajustada en piernas y cadera.

Tratamientos para arañitas y venas reticulares
Para el grado C1 existen dos caminos con buena evidencia, y muchas veces se combinan.
La escleroterapia es la inyección de una sustancia que irrita la pared del vaso y lo hace cerrarse. Es el tratamiento de referencia para venas reticulares y telangiectasias, sobre todo las mayores, porque trata también la vena que alimenta a la arañita. Puede ser líquida o en espuma.
El láser vascular transdérmico, en especial el Nd:YAG de pulso largo, calienta la hemoglobina dentro del vaso a través de la piel y lo cierra, sin aguja. Ensayos clínicos que compararon láser y escleroterapia en las mismas pacientes, una pierna con cada método, mostraron resultados equivalentes al final del seguimiento. El láser suele ser mejor en los vasos muy finos, por debajo de 1 milímetro, y es la opción para quien tiene miedo a las agujas o alergia al esclerosante; la escleroterapia suele ser más rápida y trata las venas alimentadoras. El láser de colorante pulsado y la luz pulsada intensa son alternativas para vasos rojos y superficiales, sobre todo en la cara y el tronco.
En Brasil, un grupo de Porto Alegre y San Pablo desarrolló y probó en ensayo clínico la combinación de ambos en el mismo acto, láser seguido de escleroterapia con enfriamiento de la piel. Es un buen ejemplo de cómo evolucionó el área: no es láser contra inyección, es elegir, vaso por vaso, lo que funciona mejor.
En cualquiera de los caminos se necesitan algunas sesiones, con intervalos de semanas, y es común que queden manchas oscuras temporales en el trayecto del vaso tratado, que aclaran a lo largo de meses. La fotoprotección rigurosa durante el tratamiento hace diferencia. Y nada de esto debe hacerse en vasos que el ecodoppler muestra alimentados por reflujo de una vena mayor: primero se trata la fuente.
Tratamientos para várices
A partir de C2, con reflujo confirmado en venas troncales, el tratamiento es del cirujano vascular. Las guías actuales ponen al frente las técnicas endovenosas: una fibra de láser o un catéter de radiofrecuencia se introduce en la vena enferma y la cierra desde adentro, con anestesia local, sin cortes y con retorno rápido a la actividad. La escleroterapia con espuma guiada por ecografía y, más recientemente, el pegamento de cianoacrilato son alternativas. La cirugía convencional, con extracción de la vena, quedó reservada a casos específicos.
Para las venas tributarias visibles, la microflebectomía retira segmentos por incisiones mínimas. En general se hace junto con el tratamiento de la vena principal.
La presoterapia, la carboxiterapia y el drenaje pueden aliviar síntomas en algunas personas, pero no cierran venas ni hacen desaparecer várices. Conviene saberlo antes de invertir tiempo y dinero.
Várices en el embarazo
En el embarazo, el volumen de sangre aumenta, las hormonas relajan la pared de las venas y el útero comprime el retorno venoso de las piernas. Arañitas y várices aparecen o empeoran, y es esperable. El tratamiento definitivo espera: ni escleroterapia ni láser ni cirugía se hacen durante el embarazo. Lo que se hace es compresión, actividad física, elevar las piernas, calzado cómodo y evitar largos períodos de pie.
Buena parte de lo que apareció regresa en los meses posteriores al parto. La evaluación para tratar lo que quedó suele hacerse a partir de los tres a seis meses, y después del fin de la lactancia para algunos procedimientos.
Cómo atiende Arco
En Arco Clinic, en Goiânia, la dermatología evalúa las arañitas y las venas reticulares: calibre, color, profundidad, si hay señales de que una vena mayor las alimenta. El tratamiento de los vasos superficiales se define en consulta, según lo que pide cada pierna. Cuando el examen muestra várices de verdad, síntomas o señales de insuficiencia venosa, derivamos al cirujano vascular para el ecodoppler y el tratamiento de la fuente, y cuidamos lo que queda en la superficie después.
Hacerlo en ese orden es lo que garantiza que el resultado dure.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la diferencia entre arañitas y várices?
- Es una cuestión de grado. Las arañitas, o telangiectasias, son vasos de menos de 1 milímetro, rojos o violáceos, casi siempre solo estéticos. Las venas reticulares tienen de 1 a 3 milímetros. Las várices son venas de 3 milímetros o más, dilatadas y tortuosas, que suelen dar síntomas. El mecanismo es el mismo: válvulas que fallan y sangre que refluye.
- ¿Las arañitas en las piernas son peligrosas?
- Aisladas, no. Son un problema estético y rara vez dan síntomas. Lo que importa es saber si están alimentadas por una vena mayor con reflujo, lo que cambia el tratamiento. Por eso la evaluación va antes de cualquier sesión.
- ¿Láser o escleroterapia: qué es mejor para las arañitas?
- Los ensayos clínicos que compararon ambos en las mismas pacientes encontraron resultados equivalentes. El láser Nd:YAG suele ser mejor en los vasos muy finos y es la opción para quien tiene miedo a las agujas; la escleroterapia es más rápida y trata las venas alimentadoras. Muchas veces se combinan. La elección es vaso por vaso, en consulta.
- ¿La media de compresión hace desaparecer la várice?
- No. La compresión graduada alivia pesadez, dolor e hinchazón y ayuda a controlar la progresión, pero no cierra venas. Cuando el tratamiento está indicado, la media no lo reemplaza.
- ¿Cuándo necesito al cirujano vascular?
- Cuando hay várices de 3 milímetros o más, síntomas como dolor, pesadez e hinchazón, cambios en la piel cerca del tobillo, antecedentes de trombosis, una vena que de repente quedó dura y dolorosa, o una herida que no cicatriza. En esos casos el ecodoppler es obligatorio antes de cualquier tratamiento.
- ¿Puedo tratar las várices en el embarazo?
- El tratamiento definitivo espera al fin del embarazo. Durante la gestación se hace compresión, actividad física, elevar las piernas y evitar largos períodos de pie. Buena parte de lo que aparece regresa después del parto, y la evaluación para tratar lo que quedó se hace a partir de los tres a seis meses.
Referencias
- 1.De Maeseneer MG, Kakkos SK, Aherne T, et al. European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 Clinical Practice Guidelines on the Management of Chronic Venous Disease of the Lower Limbs. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267.
- 2.Gloviczki P, Lawrence PF, Wasan SM, et al. The 2023 Society for Vascular Surgery, American Venous Forum, and American Vein and Lymphatic Society clinical practice guidelines for the management of varicose veins of the lower extremities. Part II. J Vasc Surg Venous Lymphat Disord. 2024;12(1):101670.
- 3.Lurie F, Passman M, Meisner M, et al. The 2020 update of the CEAP classification system and reporting standards. J Vasc Surg Venous Lymphat Disord. 2020;8(3):342-352.
- 4.Parlar B, Blazek C, Cazzaniga S, et al. Treatment of lower extremity telangiectasias in women by foam sclerotherapy vs. Nd:YAG laser: a prospective, comparative, randomized, open-label trial. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2015;29(3):549-554.
- 5.Ianosi G, Ianosi S, Calbureanu-Popescu MX, Tutunaru C, Calina D, Neagoe D. Comparative study in leg telangiectasias treatment with Nd:YAG laser and sclerotherapy. Exp Ther Med. 2019;17(2):1106-1112.
- 6.Fonseca MM, Mocelin FJ, Grill MH, Gianesini S, Miyake K, Argenta R, Pereira AH. Nd:Yag laser combined with injection sclerotherapy in the treatment of reticular veins and telangiectasias (CLaCS method): a triple-blind randomized clinical trial. Phlebology. 2023;38(3):165-171.
- 7.Ifrán P. ¿Qué son las várices? Causas, síntomas y tratamientos. drpabloifran.com, 2022 (atualizado em 2024).